Me dedico a la sociología. No tengo más remedio. Y en este trabajo, si las cosas van bién, al final se elaboran informes de investigación que, algunas veces, acaban publicándose como artículos en revistas especializadas o en libros.
Pero eso es tan sólo el producto.Hasta llegar a él hay un proceso, la mayoría de las veces largo, en el que se toman decisiones, se descartan unos caminos y se eligen otros (elecciones que no siempre resultan las más pertinentes). Y ese camino queda también sembrado de dudas, que van acumulándose en el equipaje del sociólogo y sin las que no se puede llegar a comprender el final de su trabajo. Técnicamente se pueden denominar cuestiones epistemológicas (reconozco un cierto fervor por la palabreja), pero tampoco es necesario ponerse tan serios.
El caso es que se puede desarrrollar una especie de diario en el que intentar reflejar todos esos devaneos, que para la propia investigación resulta muy útil, pues se puede volver a él y analizar si los caminos que se siguieron han sido suficientemente productivos o si, por el contrario, conviene tomar otros que en su día quedaron descartados.
Pues eso, aquí queda.
viernes, 2 de noviembre de 2007
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Publicado por josé maría aguilar en 18:13
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